Persigue el éxito, entrena tus competencias

julio 25, 2011 - 2 comentarios

Podemos definir a las competencias como aquellas características individuales que, aplicadas al desempeño en un puesto de trabajo concreto, conforman un perfil de éxito profesional. De esta manera lo que para un puesto de trabajo se define como “competencia” para otro no será tal cosa.

En una situación de crisis económica como la actual, nos encontramos ante un mercado laboral muy complicado que nos obliga a buscar la manera de ampliar nuestras posibilidades de encontrar trabajo de manera eficiente. En estas circunstancias, el descubrimiento de nuestras fortalezas y debilidades se convertirá en nuestra mejor ventaja competitiva.

A este respecto tenemos que tener muy presente que lo más importante se encuentra en la definición de nuestras debilidades, pues únicamente así podremos mejorarlas. Esto será vital, sobretodo, si entre ellas existen competencias imprescindibles para conseguir nuestro objetivo laboral.

Imaginémonos por un momento como los reyes de un castillo a punto de ser asediado. De nada nos servirá tener las arma más potentes si en nuestras murallas existen puntos débiles que harán que se desmoronen ante el mínimo impacto ¿verdad?. Lejos de ser una fantasía esto puede ser un reflejo muy realista de a lo que nos enfrentaremos en la realidad. Tenemos que buscar nuestras debilidades o la guerra durará muy poco.

Para poder llevar a cabo esta labor tenemos que establecer una meta, o lo que es lo mismo: focalizarnos en el puesto al que queremos optar. Si el escenario de nuestra batalla personal está bien definido será más sencillo plantear nuestra estrategia de éxito, pero además de esto será imprescindible armarnos de energía y ánimo.

Pensemos que los responsables de la selección de personal de cada empresa se encargan de localizar unas serie competencias entre los candidatos para así poder seleccionar al que tenga más probabilidades de éxito en el puesto. Para ello se guían por la filosofía y la experiencia de su compañía y por tanto sus procesos se enriquecen con elementos que variarán entre una organización y otra. En otras palabras, nuestro perfil puede poseer las competencias adecuadas pero no adaptarse a las necesidades de todas las empresas.

Es muy difícil llegar a conocer exactamente lo que busca cada empresa (aunque no imposible) pero aún así podemos aproximarnos a las necesidades genéricas de un puesto de trabajo o un área profesional, lo cual aumentará nuestras posibilidades. ¿Qué puntos de nuestro currículum podemos mejorar? ¿Qué capacidades, actitudes y aptitudes podemos entrenar?

Ampliar nuestro atractivo en base a la experiencia laboral es especialmente complicado en esta época sobretodo si estamos en los comienzos de nuestra carrera profesional, pero una formación bien orientada que se encargue de cubrir estas competencias respecto a lo que buscan las empresas “del mundo real” será de grandísima ayuda.

Centros como la MBA conocen perfectamente la realidad empresarial y adaptan sus planes de estudios a la misma para crear profesionales con altas probabilidades de éxito muy demandados en el mundo laboral. Este tipo de entidades pueden ayudarnos bastante a confeccionar un camino que nos guiarán hasta nuestra meta personal.

Es la formación, por tanto, la mayor herramienta que tenemos a nuestra disposición, pero previamente tendremos que describir nuestro objetivo y descubrir nuestros puntos débiles para convertirlos en nuestras mayores fortalezas. Un programa educativo bien adaptado a nuestras necesidades simplificará nuestros esfuerzos y nos acompañará hacia el éxito, no cabe ninguna duda.

Germán Rodríguez Udiz @grudiz | Colaborador de la MBA Business School