Kaizen versus Benchmarking: los caminos de la mejora continua

agosto 3, 2011 - No hay comentarios
La continua mejora de nuestros procesos configura una de las claves más eficientes en la gestión de empresas, pero también desempeña un gran papel en el desarrollo profesional personal. A este respecto existen dos conceptos similares, uno japonés conocido como Kaizen y otro americano denominado Benchmarking, a los que debemos atender de forma independiente. Ambos comparten ciertas similitudes y podríamos describirlos con ayuda de una frase de Lao Tzu: «un viaje de mil kilómetros comienza con un solo paso», pero mientras uno se basa en la mejora integral, el otro lo hace en la mejora dirigida y programada.

El camino del Kaizen

La filosofía Kaizen, basada en esta idea de la mejora gradual, está muy arraigada en la cultura japonesa, pero encontró su hueco en el mundo empresarial durante la ocupación americana en los años 50 gracias a la fusión con los procesos de calidad de las empresas de dicho país. Fue ampliamente extendida por Kaoro Ishikawa, que opinaba que la educación era la base fundamental de la calidad y terminó convirtiéndose en un pensamiento inspirador para las propias empresas de Estados Unidos, que les instruyeron en dicha materia.

 

Esto fue así porque se promovían grandes cambios organizacionales mediante la acción local de cada trabajador que mediante pequeñas mejoras diarias conseguían notables resultados sin necesitar grandes recursos económicos.

 

Con esta idea se logró reconstruir la industria japonesa destruida durante la segunda guerra mundial: se redujeron costes y se aumentó la eficiencia de las empresas con la ayuda inestimable de toda la cadena productiva y la mejora indiscriminada. El Kaizen supone mejorar un poco cada día en aquella labor que nos ocupe y por tanto supone una labor constante de pequeños pasos con los que recorrer grandes distancias que necesita de disciplina personal y compromiso.

 

 

Imagen | Evalia England

 

El camino del Benchmarking

A diferencias del Kaizen, el Benchmarking busca la mejora continua utilizando la comparación referencial, o lo que es lo mismo, atendiendo a lo que hace la competencia.
Es una estrategia surgida de Estados Unidos para mejorar la competitividad empresarial que plantea la mejora como un proceso estructurado donde se fijan los objetivos en base a las claves del éxito observable en otras compañías. Para lograrlo se observan las técnicas aplicadas por otras empresas, se localizan las exitosas y se adaptan a nuestra compañía mejorándolas en lo posible.

 

El mayor esfuerzo de esta técnica se centra en la dirección empresarial y necesita de recursos económicos destinados a la investigación. Algunos analistas diferencian entre el Benchmarking comparativo (ya descrito) y el interno, que estaría destinado a localizar las prácticas de éxito que ya tenemos en marcha para aprender de ellas y adaptarlas en lo posible al resto de departamentos.

 

Más información: ¿Qué es el Benchmarking?

 

Como vemos son técnicas similares, pero mientras una se basa en el esfuerzo continuo e indiscriminado de todos los integrantes de la empresa, la otra se centra en los esfuerzos de la dirección empresarial, que tratará de marcar las áreas a mejorar para aumentar el valor competitivo de la organización. El Kaizen es complicado de adaptar en toda su extensión a una empresa de nuestro país pero puede servirnos de inspiración para crecer como profesionales. Mejora poco a poco pero de forma constante.

 

Germán Rodríguez Udiz @grudiz | Colaborador de la MBA Business School