En cuanto a mi formación en la empresa, comencé agobiado, ya que tuve que aprender muchas cosas nuevas que desconocía, pero en pocos días me adapté a la situación con ayuda de mis compañeros, quienes me apoyaron y enseñaron desde cómo archivar o atender a los clientes hasta cómo manejar los diversos programas bancarios, en definitiva todo lo necesario. Desde el primer día me sentí parte del equipo; como uno más, me marcaron objetivos y funciones, entre las que estaban el hablar con los clientes sobre algún tema concreto, intentar abrir cuentas bancarias o vender tarjetas de débito o crédito.
Lo aprendido en las prácticas a nivel profesional ha supuesto un gran aporte para mi carrera, por ello recomiendo a todos los estudiantes que las realicen, es la mejor forma de llevar a la realidad los conocimientos teóricos."