Discurso de clausura del Máster MBA en Tenerife 2011

septiembre 7, 2011 - No hay comentarios

Hace poco dábamos por finalizado el Máster MBA en nuestra sede en Tenerife para la promoción 2010 – 2011 y lo hacíamos con la celebración de un acto en el que se hizo a entrega de sus más que merecidas orlas. Compartimos con todos ustedes las palabras que Francisco Javier Torres del Castillo, socio fundador de Renta 4 en Canarias, les dedicó aquella noche.

Extracto del discurso de Francisco Javier Torres del Castillo.

En estos días, donde el escaso crédito es el protagonista, ya sea porque está ausente en nuestro sistema financiero, o porque nuestro país, España, también lo ha perdido…

En estos años, donde palabras, también valores, como esfuerzo, sacrificio, trabajo, también han perdido el crédito en nuestras aulas, y desde luego también en nuestra sociedad.

Aparece más visible, un protagonista ineludible en el día de hoy.

El dinero.

Lo conozco bien, con él también trabajo.

La fuerza del dinero, es el nombre de ese libro que aún no he finalizado en su lectura, y que aún así, recomiendo. Pues aún en estos días, en donde parece ser el mal que todo corrompe, es también, sin embargo, el factor indispensable en el desarrollo del hombre.

Proceso complejo el de la innovación financiera, que ha resultado tan vital como el avance de la ciencia, o la difusión del derecho, para que la humanidad pudiera escapar a la agricultura de subsistencia, y llegar a los extraordinarios niveles de prosperidad material, que conocemos en la actualidad.

En su primer capítulo, “Sueños de avaricia”, se analiza la aparición del dinero y el crédito, exponiendo la ambición de los colonizadores españoles por la obtención de plata y oro, para establecer que el valor de los metales preciosos no son absolutos y que el dinero sólo vale lo que otro está dispuesto a darnos por él.

Así pasó en la antigua Mesopotamia, donde las personas utilizaban fichas de arcilla para registrar transacciones.

Pero recoge también la crisis económica actual y realiza un contraste entre el funcionamiento de las finanzas y las leyes del mundo natural, especialmente en materia evolutiva.

El darwinismo económico y la supervivencia de los más aptos, determina que la principal fuerza impulsora es la selección del mercado.

Los organismos financieros, al igual que el hombre, compiten unos con otros por recursos limitados, por lo que las instituciones dotadas de un “gen egoísta” que sea hábil a la hora de reproducirse y perpetuarse tenderán a proliferar y perdurar en el tiempo.

En este sentido, la crisis financiera ha causado ya una gran extinción; bancos, aseguradoras, bonos, empresas y sueños, también familias, que parecen estar destinados a desaparecer.

No obstante, parece posible que surjan formas completamente nuevas de esas llamadas instituciones financieras, desaparecen nuestras cajas, que cosas, aquí en el salón de otra institución financiera, a la que agradezco en nombre de todos, el permitirnos reunirnos con motivo de esta celebración.

Nacerán nuevas normas, nuevas regulaciones. Nacerán hijos.

Es paradójico, que el título de la obra haga referencia, a un quizás incongruente optimismo, en medio de la peor crisis financiera desde, esa aquella gran desconocida para nosotros, Gran Depresión.

Es evidente lo lejos que ha llegado el sistema financiero desde sus remotos orígenes.

Aunque la línea de la historia financiera sea irregular como los dientes de una sierra, como las fluctuaciones de esos mercados que hoy tanto escuchamos, su ascendente trayectoria es la de un incuestionable triunfo.

Es una reflexión, escrita en un momento realmente oportuno, como oportuna fue la decisión de decidir mejorar, participando en este proyecto formativo, seguro educativo.

Hoy todos vosotros sois mejores, y lamentablemente aquí nuevamente me equivoco:

No lo intentasteis, lo hicisteis.

¡Qué Gen el vuestro! ¡Gen Egoista!

Ahí fuera hace frío, mucho frío.

Paradójico en esta tierra llamada Canarias.

Solo la lucha, el esfuerzo y el entusiasmo nos sirve como abrigo.

Afortunadamente hoy, vuestros abrigos son mejores y además bastante más gruesos.

De la economía, de los tipos de interés y de la deuda griega o española hablaremos otro día.

Eso tampoco lo aseguro, lo afirmo.

Tan solo una advertencia, el “Gen Egoísta” os ayudará a ser mejores, dentro y fuera de las aulas, de las empresas, y de vuestras casas,

El egoísmo, sin embargo, y al igual que el tabaco, mata lentamente.

Enhorabuena a todos.

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